Francia, tesoros culturales y paisajes románticos

Desde el romance de París, hasta la perfumada Provenza y las glamurosas playas de la Costa Azul, unas vacaciones en Francia tienen mucho que ofrecerte. Acantilados de un blanco como la tiza, llanuras planas y suaves colinas en el norte, picos y mesetas en el sur montañoso… este país tiene una topografía cambiante y una cultura igual de variada.

Conocida como la “Ciudad de las Luces”, París es famosa por su belleza y atmósfera romántica. Esta ciudad cosmopolita está llena de historia, arquitectura, arte y moda. Para poder observar la arquitectura de la ciudad haz un viaje en barco por el Sena y para unas buenas panorámicas, sube a la Torre Eiffel. Si te gusta el arte, no te pierdas Montmartre y si lo tuyo es la moda, te espera la arbolada Avenida de los Campos Elíseos.

Las vacaciones en la Provenza son la manera perfecta de tomarse las cosas con calma. Sólo su nombre ya evoca pensamientos de flores oscilantes, olivares y el aroma de la lavanda. Sus maravillas naturales incluyen el Gorge du Verdon, el cañón más profundo de Francia, vistas espectaculares y rutas para hacer senderismo. Quizá te apetezca más visitar viñedos locales y probar los últimos vinos rosados o conocer la historia y la cultura de elegantes ciudades provenzales como Aviñón y Aix-en-Provence.

De Mónaco a Marsella, la Costa Azul es una región muy variada. Con hermosos paisajes y aguas cristalinas, puede ser un lugar de diversión para ricos y famosos, pero su belleza también atrajo a personajes de la cultura como Matisse, Picasso, Chagall y Renoir.
El encanto de la zona se puede paladea mejor en los pueblos de montaña de Grasse y Valbonne. Cerca, las estrechas calles de St. Paul de Vence se remontan a la Edad Media, siendo una de las ciudades medievales más antiguas de la Riviera francesa, también conocida por sus museos y galerías de arte moderno.

El Valle del Loira se define por su rica e intrigante historia, ya que fue aquí donde los reyes de Francia establecieron sus dominios, dejando una tierra salpicada de magníficos castillos. Situadas en la región central de Francia y a poca distancia de París, las bonitas ciudades del Loira son la cuna de excelentes vinos y exuberantes paisajes ondulados. Alberga más de 300 espléndidos castillos entre pueblos de cuentos, viñedos y grandes mansiones y con una historia que data de 1000 años atrás, hay tesoros e historias por descubrir en cada esquina.

Una de las atracciones turísticas más conocidas de Francia, el Mont-Saint-Michel es casi circular y consiste en un afloramiento de granito que se eleva abruptamente en la bahía de Mont-Saint-Michel, entre Bretaña y Normandía.

La isla fue fortificada en 1256 y resistió los asedios durante la Guerra de los Cien Años entre Inglaterra y Francia. El monasterio sufrió un declive en el siglo XVIII y solo siete monjes vivían allí cuando se disolvió durante la Revolución Francesa. Se convirtió en prisión bajo el mando de Napoleón I y como tal se mantuvo hasta 1863. En 1874 fue clasificado como monumento histórico y restaurado. Merece la pena ver el cambio en el paisaje cuando las mareas suben o bajan en la isla.

Disfruta la Bretaña, los mundialmente famosos viñedos de Burdeos y Borgoña o los Alpes franceses, los pueblos con aroma a lavanda en la Provenza y la eterna Riviera, con todo su glamour.

Cuando nos vamos:

Los veranos en Francia presentan temperaturas moderadas, muy agradables, porque lo que es la temporada perfecta para disfrutar de ciudad, mar o montaña.

No dejes de...

Ver de cerca y admirar el Monte Saint-Michel, disfrutar de una cena romántica en el Sena con música en directo y si te atreves, sobrevolar París en helicóptero.

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